sábado, 3 de septiembre de 2016

VALE LA PENA AMAR


Tenía en frente el murmullo de sus labios
elevándose haca el oscuro firmamento,
atrapando el silencio eterno de mi boca
enmudeciendo lentamente el latir de mi corazón.

La lluvia caía sobre nuestras cabezas
me ahogaba en una profunda incertidumbre
por saber si ella pensaba
a cada instante como yo lo hacía.

Fije mi mirada hacia la belleza de sus ojos,
algo misterioso y mágico rondo mi memoria.
Era la mujer que había estado esperando
algo me decía que no podía dejarla ir.

La brisa jugaba con sus cabellos
sus pies se deslizaban por la verde pradera,
su rostro quedaba reflejado en el agua
hundiéndose en lo más profundo de mi alma.

Intente en vano segur sus pasos
no me atreví a tomarla entre mis brazos
y dejar fluir como un capullo de rosa
todo lo que sentía mi corazón por ella.

La tarde empezaba a caer sobre éste lugar,
dentro de mi ser había mucho que decirte,
tomar tus manos entre las mías lo anhelaba
y te pedí que te quedaras siempre a mi lado.

Vi tu rostro callarse lentamente
sorpresa se escondía en el brillo de tus ojos
espere de ti una sincera respuesta
pero lo único que hallé es silencio.

Nos sentamos en un banco del parque
acerqué muy despacio mi rostro al tuyo
y mis labios se perdieron en la dulzura de tu boca
te rogué que no pronunciarás palabra alguna.

Escúchame. No hay rincón donde tu imagen
no esté grabada como tu cuerpo en mi mente.
Sueño con tu piel a cada momento,
  fuego brota de mí cuando estoy a tu lado.

No puedo dormir por estar pensando en ti
mi cuerpo desnudo siente el frío de la noche,
ilusionado espero que me cubras pero
un absurdo dolor ágilmente me atrapa.

Dispuesto estoy a entregarte todo de mi
puedes arrancar el corazón de mi pecho
inundar mi pensamiento con tu recuerdo
encerrarme en lo más profundo de tu memoria.

Nos alejamos como el sol se esconde
en lo más lejano de un oscuro atardecer
y desde ese momento nos amamos
con una irremediable pasión.





No hay comentarios:

Publicar un comentario