lunes, 6 de junio de 2016

ASÍ ES ELLA




Me quede aletargado leyéndote entre líneas,
mis oídos extasiados, retumbando el eco de su voz
dulce melodía que viene y va en mi cabeza
danzando una y otra vez, Oh¡ hermosa princesa.

Desconozco cuando sucedió, ¿Qué fue lo que pasó?
es esto realidad, o el espejismo de un sueño,
cuya mirada enigmática de aguas cristalinas
me atrajeron a lo profundo de su interior.

Un día de verano una mariposa, dibujada a pincelazos
se pozo en su regazo, atraída por su enorme belleza,
se fundió entre su piel y allí quedó grabada
como una suave caricia que cubre hasta el amanecer.

El sol enamorado al ver aquella hermosura
no se resistió a estar cerca de ella,
sin darse cuenta al jugar con sus cabellos
una parte de él se quedó prisionera.

Unas gotas de lluvia se atrevieron a deslizarse
por su figura, cadenciosa locura al cubrir
su cuerpo, con los pies descalzos danza
entre algodones, bajo la bóveda azulada.

Y así es ella dulce y seductora
una letanía encarnada en mujer.
Floreció entre pétalos de rosa
maravillando al mundo con su existir.

MORIRÉ SIN TI

Moriré entre los surcos de tus labios
marchito como pétalo de rosa
sediento por el elixir de tus besos
oculto bajo la sombra de tu ser.

Moriré admirando tu belleza
  como eterno enamorado
languidecido por la ausencia
de tu piel sobre mi piel.

Moriré de repente y en silencio
sumergido en el valle de tus sueños
desdibujado en el olvido
de algún recuerdo perdido allí.

Moriré en la niebla vaporosa
que irrumpe sigilosa por tu ventana
en aquellas madrugadas que despiertas
pensando únicamente en mí.

Moriré anhelando un segundo
de tu cuerpo, desfalleciendo
en el umbral profundo que atrapase
presuroso mis recuerdos.

Moriré condenado a verte
entre mis sueños
a soportar la enorme ausencia
de tu pecho entre mis brazos.