Estamos en una época en que la transmisión de la información se da a la par, de que ocurre la noticia. ¿Los periodistas están preparados para esa combinación de inmediatez y calidad de la información?. Sin duda está profesión ha tenido que transformarse y reconfigurar la forma con la que se hace el periodismo. Ya no es suficiente ofrecer contenidos veraces, con calidad de información y que sepan captar la atención de las personas que consumen información a diario.
La academia te ofrece los elementos teóricos, que permiten
construir la estructura conceptual de
los profesionales en periodismo, pero es el trabajo de campo, el que te forma
como el tipo de periodista qué vas a ser al transcurso de los años. En palabras
de Jineth Bedoya, Subeditora del periódico El Tiempo: "La calle es la escuela de la vida”. Esta
frase contundente, resume la forma en que el periodista debe esforzarse para
alcanzar las habilidades necesarias, que le permitan realizar su trabajo con
los mayores estándares de calidad, para ir poco a poco construyendo la
credibilidad, de la que gozan los buenos profesionales en este ámbito.
Sin duda, uno de los mayores retos a los que se tienen que
enfrentar los periodistas en la actualidad, es la existencia de las redes
sociales, las cuales les permiten a los cibernautas acceder a sin número de
contenidos a un clic de distancia. Competir contra esto requiere del compromiso
tanto del periodista, como del medio para el cual trabaja.
Es por todo esto que creo que informar no puede limitarse al mero hecho de llevar la información a los diferentes medios, por los cuales la opinión pública tiene acceso a ellos. Informar debe ser un arte, porque es el medio de expresión que tienen los periodistas para interpelar a los individuos. Si me permiten hacer una comparación, es cuando un pintor a través de su cuadro expresa la carga emocional que lo condujo a crear esa obra. Así pasa cuando el periodista se toma el trabajo de investigar la noticia, de conocer los pormenores de los sucesos, de contrarrestar la información con varias fuentes; cada uno de estos procesos le van dando vida a esa obra, cuyo fin es ofrecerle a los espectadores la realidad de la información, que ha sido trabajada con el mayor profesionalismo.
Por Óscar Castro.






